Abril y un otoño cada vez más esquivo

2015. Abril Un otoño más cálido que lo esperado, un abril sin lloviznas, sin frío, la brisa del norte en la cara. La gente aprovechando la ocasión invadiendo el río con el anhelo de extender el verano… Los chicos en la arena, las chicas tomando sol, kayaks, veleros y mucha paz. El cielo podría estar más celeste pero con tanta humedad a lo lejos se va poniendo pardo claro… Eso no detiene a algunos ocasionales nadadores y mucho menos a las aves que inadvertidas por el bullicio humano se aventuran a rescatar alguna miga de pan o grano de azúcar… Un espectáculo que en silencio debe ser más hermoso aún pero humanidad y ruido son completamente consecuentes y no faltan los bajos retumbantes de la música de los autos. Por momentos me recuerda otro río, otros días, otras caras. Pero de inmediato alejo esos recuerdos porque donde hay recuerdos no hay presente y sería injusto perderse este momento. Leer completo

Frente al río no faltan los ojos del amor

Ya lejos las tormentas, el verano parece recobrar sus gestos soleados… casi una semana sin lluvias se ha vuelto en estas latitudes todo un paraíso. Muy por sobre el pesar de los días de diluvios y anegamientos, de temores y sobresaltos la luna llena en la noche tal y como decían los viejos cuando era un chico, ha cortado las tormentas. Nuevamente las nubes semejan algodones juguetones en constantes metamorfosis y no faltan las imaginaciones jóvenes inventando historias con ellas. Es muy alentador para el alma que los chicos invadan nuevamente los parques, la ciudad sin ellos se torna lúgubre y aburrida. Miles de palomas adornando el celeste con esperanzas y gracia. Y los viejos, los más sabios, se los puede ver asistiendo a este increíble espectáculo de vida, contemplativos, recordando quizás cuando sus piecitos de infancia corrieran por esos caminitos de polvo de ladrillo… No son pocas las plantas y árboles que siguen desflorando aunque hace tiempo se ha ido la primavera… y las aves atrevidas como si el temor no las rigiera, se aventuran a pesar de las ruidosas calles de una tarde en la urbe. Frente al río no faltan los ojos del amor, las promesas más importantes del mundo se tejen allí donde las individualidades aceptan ser un desafío a la norma de los tiempos y se unen con ilusión y fortalezas inexplicables para los que observamos extrañados desde afuera… Leer completo

Brilla diamante…

2015-01-29-verano-02 Cuando era apenas algo más que un chico, el verano era la época que más nos gustaba a casi todos, nuestro barrio en el extremo oeste de la ciudad tenía pocas casas y era un lugar ideal para compartir... Algunos tenían piscinas, otros contaban con piletas de fibra y los más pobres teníamos piletas de lona. Todos teníamos árboles frondosos con sombra para nuestros patios de césped y alguna pileta. Los extenuantes días de calor de enero siempre nos encontraban juntos en la pileta de uno u otro, y cuando el refresco era solitario, observar el vaivén de las hojas verdes e intensas bajo el celeste ingente de los cielos despejados… eran un blanco para la mente, desde donde inventar otros mundos, otros sueños… Era tan segura la vida, que chicos de 11 o 12 años en verano podíamos estar hasta altas horas de la noche sentados en el kiosco tomando una gaseosa o en la puerta de alguna casa compartiendo conversaciones con los padres de cualquiera de los chicos que conformábamos la “Barra del R” como le decíamos. Un recuerdo imborrable para mí al menos ha sido una noche que se había cortado la electricidad y el papá de un amigo, Roberto, nos enseñaba a su hijo, y sus amigos, los nombres de las constelaciones en el cielo y algunas de sus historias de como se había llegado a la imaginería de nombrarlas de esas formas. Otra noche asábamos choclos en algún baldío… y contábamos historias que habíamos escuchado de algún lado o que probablemente en nuestra fantasía adolescente nos estábamos inventando para darle alas a nuestras ansiedades inquietas por descubrir el mundo que comenzábamos a conocer… Por eso si bien el verano ahora me encuentra lejos de aquellos momentos, los siento como que hubiesen sido ayer. Y por alguna razón se antoja a mi subjetividad que la canción Brilla Tu Diamante Loco de Pink Floyd debiera ser la banda sonora de una de esas noches de verano que mis recuerdos me traen al presente con la fuerza arrolladora de la alegría. En definitiva comienzo a pensar locuras como que debiera ser obligatorio el cumplimiento del derecho de los niños a poder vivir momentos como este que someramente les acabo de relatar. Momentos de compartir grandes y chicos historias y tiempos de lucidez y paz. Leer completo

Lo que nos muestra la primavera

primavera-rosario-noviembre-2014-01 Podemos pasar a diario por un lugar sin mirar y ni saber lo que allí hay. Me ha pasado… Podemos vivir sin percibir casi todo el tiempo lo que hay en esos espacios que hacen como relleno de nuestra pasada pero que no lo son más que para nuestra mente. Tapados de preocupaciones casi siempre relacionadas con dinero o sentimientos encontrados nos perdemos de todo. Allá en el tiempo Roberto Arlt con su obra “La Isla Desierta” nos alertaba sobre este mal… de la oficina o trabajo a casa y a dormir… Un mundo que se va comprimiendo hasta aprisionarnos, devorarnos, quebrarnos… Leer completo

Primavera

Primavera 2014 En algunas latitudes la primavera es el despertar del letargo del hielo. En nuestra ciudad, si observamos con atención y si nos alejamos un poquito del ruido podremos disfrutar un fenómeno similar pero menos espectacular. Las yemas eclosionan y ya asoman, desde hace días, puntitos verdes en los troncos secos de los árboles de estación. Los lapachos ya han florecido adornando las calles con sus tonos rosados, amarillos y blancos tan característicos. El río vuelve a tomar su protagonismo poco a poco, después de permanecer más o menos solitario durante unos meses. Chicos y chicas despiertan al amor de temporada, seguramente apurados por las hormonas que el organismo reserva a esta época del año. Esta foto tomada por un rosarino a dos hermanas remando en el Paraná hacia la paz de la isla, es parte del invierno ya, pero seguro se ha de repetir y multiplicar ahora que el sol empieza a llamar a sus amantes. Leer completo